13 de octubre de 2025
Atome anuncia una gran inversión en fertilizantes verdes en Paraguay – utilizando el excedente hidroeléctrico
Paraguay está experimentando un profundo cambio estructural en la forma en que utiliza su enorme riqueza hidroeléctrica. Durante décadas, la mayor parte de la energía generada por las represas de Itaipú y Yacyretá se exportaba —principalmente a Brasil—, generando ingresos estables pero con escasa transformación interna. Ese modelo está cambiando. Se está llevando a cabo una reorientación deliberada de los recursos energéticos, redirigiendo la electricidad excedente hacia proyectos industriales estratégicos dentro del propio Paraguay.
En el centro de este cambio se encuentra el complejo de fertilizantes verdes Atome Villeta, una iniciativa de 583 millones de dólares respaldada por el Banco Europeo de Inversiones, el Fondo Verde para el Clima y otros organismos financieros internacionales. La planta utilizará 145 megavatios de energía limpia procedente de Itaipú para producir 260 mil toneladas anuales de nitrato de calcio y amonio sin carbono. Representa no solo el primer gran uso de la ventaja hidroeléctrica de Paraguay en la industria pesada, sino también un modelo de cómo los excedentes energéticos pueden servir de base para una política industrial sólida.
Esta reindustrialización es visible en múltiples sectores. La minería de criptomonedas y los centros de datos de computación en la nube están creciendo rápidamente, atraídos por la electricidad renovable más barata del mundo. Un plan gubernamental de infraestructura de datos y las zonas de inversión libre de impuestos en Yguazú y Villeta están alineando los incentivos fiscales con la planificación energética. En conjunto, forman un esfuerzo coordinado para transformar las exportaciones hidroeléctricas en manufactura de alto valor, tecnología y servicios digitales.
La estrategia es pragmática: en lugar de depender de la venta de energía como materia prima, Paraguay busca internalizar la cadena de valor, reteniendo tanto el capital como el conocimiento técnico. Es un giro de la renta energética hacia el aprovechamiento energético. La visión a largo plazo es convertir a Paraguay en un centro regional de hidrógeno verde, fertilizantes limpios e industria baja en carbono —sectores que requieren un suministro eléctrico enorme y constante, pero que generan productos sostenibles y comercializables a nivel global.
Si tiene éxito, esta reasignación de capacidad hidroeléctrica podría redefinir el papel de Paraguay en Sudamérica. Un país antes visto como un simple proveedor de electricidad pasiva se convertiría en un modelo de cómo la abundancia renovable puede sustentar la renovación industrial, la diversificación exportadora y la verdadera independencia económica.
Blog
Blog
Blog
Blog
Blog



