13 de octubre de 2025

Hive Digital acelera su apuesta por el cómputo de IA en Paraguay

placa base verde y negra de ordenador
placa base verde y negra de ordenador

Hive Digital está reconfigurando su modelo de negocio en torno a un hecho central: la electricidad más barata y limpia del planeta puede encontrarse hoy en Paraguay. La expansión de la empresa en el país marca uno de los movimientos estratégicos más importantes impulsados por la energía dentro del sector de infraestructura digital.

Antes conocida principalmente como una empresa minera de Bitcoin, Hive está girando ahora hacia la computación de alto rendimiento (HPC) y el alojamiento de inteligencia artificial. Su nueva instalación en Paraguay —adquirida a Bitfarms por aproximadamente 85 millones de dólares— consolida esa transición. El sitio funciona casi en su totalidad con energía hidroeléctrica renovable proveniente de la represa de Itaipú, lo que otorga a Hive una ventaja estructural en costos en un momento en que el crecimiento global del cómputo se ve limitado por el aumento de los precios eléctricos y la escasez de suministro.

La abundancia y estabilidad de la energía hidroeléctrica han convertido a Paraguay en un país especialmente apto para industrias de alto consumo energético. Lo que antes era electricidad excedente vendida a Brasil ahora se redirige a centros de datos, plantas de fertilizantes y proyectos de hidrógeno. Para Hive, esto representa mucho más que un arbitraje oportunista; es una estrategia alineada con los criterios ESG para construir una base de cómputo neutra en carbono capaz de soportar cargas de trabajo de IA de próxima generación.

Los ejecutivos de la empresa describen la inversión en Paraguay como fundacional: una cobertura a largo plazo frente a la volatilidad del Bitcoin y una puerta de entrada al mercado de cómputo de IA en rápida expansión. Hive busca aprovechar su huella energética de bajo costo en Paraguay para alcanzar una tasa anual de 100 millones de dólares mediante servicios de HPC e IA, escalando con nuevos clústeres de GPU que incorporan las Nvidia H100 y los próximos procesadores Blackwell.

El entorno político y normativo de Paraguay refuerza este impulso. A través de zonas francas y tarifas energéticas preferenciales, el gobierno está incentivando a las empresas a ubicar sus operaciones industriales y digitales cerca de las fuentes hidroeléctricas. El movimiento de Hive ejemplifica cómo el capital extranjero comienza a ver a Paraguay no como un exportador de energía, sino como una plataforma energética: un país donde la energía limpia se transforma directamente en productividad digital e industrial.

En términos prácticos, la apuesta de Hive conecta los imperativos ESG con la economía real. La transición energética, antes percibida como un coste, se convierte en una fuente de beneficios. Si el modelo tiene éxito, Paraguay podría emerger como un actor discreto pero decisivo en la economía global del cómputo, donde la moneda ya no es el Bitcoin, sino los megavatios renovables.